Todo lo que debes saber sobre la celulitis; ¿Qué es?, ¿Cómo se forma?, ¿Qué la favorece?, ¿Cómo corregirla?, y los mejores ejercicios, productos y tratamientos.
¿Qué es?
La celulitis es una disfunción evolutiva, resultado de un proceso hormonal típicamente femenino. Se desarrolla lentamente, pasando por diversos estadios en función de una mayor o menor gravedad.
A parte de la imagen antiestética que aporta, en ocasiones puede llegar a ser dolorosa.
Manifestaciones
Piel de naranja
Pequeños hoyuelos
Hundimientos en la piel con cúmulo de grasas.
¿A quién afecta?
Se da principalmente en las mujeres, independientemente de su edad o peso, solo un 10 % se libra de ella.
No se suele dar entre los hombres porque son las hormonas las que determinan el reparto de cédulas grasas.
Se da a partir de la pubertad, con la aparición de los estrógenos.
La predisposición de las mujeres a sufrir la temida piel de naranja se debe en parte a los distintos trastornos hormonales por los que pasa a lo largo de la vida: la pubertad, el embarazo y la menopausia son tres momentos clave a causa de las variaciones en los niveles de estrógenos del cuerpo, que tienen como consecuencia el desarrollo y alteración del tejido graso en caderas, glúteos, vientre y muslos
Causas:
Alteración del tejido conjuntivo, los adipocitos son células que almacenan azúcares y grasas, que al multiplicarse acrecientan el volumen de los lóbulos adiposos, apareciendo los hoyuelos o hundimientos en la piel
Los principales responsables son las metaloproteinas, enzimas que sintetizan los adipositos y que son responsables de la degradación de las fibras de colágeno y de la transformación de adipositos”dormidos” (que no almacenan grasas ni azúcares) en adipocotos “activos”.
¿Qué factores favorecen su aparición?
Predisposición hormonal
Factores hereditarios
Factores psicológicos como el estrés (la adrenalina favorece el almacenamiento de grasas).
Trastornos afectivos, conflictos familiares o laborales, que pueden influir en la microcirculación sanguínea.
Trastornos circulatorios provocados por varices, malas posturas, prendas muy ajustadas.
Un mal estilo de vida, como la falta de ejercicio y de sueño.
Baños muy calientes.
Factores alimenticios, como el café o una dieta desequilibrada o con grasas.
Determinados fármacos como anovulatorios o corticoides.
Fumar
¿Dónde se localiza?
Principalmente en las Caderas, los Muslos, los Glúteos, las Rodillas y las Piernas.
Ocasionalmente en la tripa, los brazos y la región lumbar.
Trucos para combatirla:
Alimentación equilibrada; tomar abundantes alimentos frescos y ricos en fibras, beber al menos 2 litros de agua al día, prescindir del tabaco, el café y el alcohol.
Utilizar ropa que no oprima la piel.
Realizar ejercicio todos los días, no es necesario realizar un ejercicio muy intenso, basta con andar 30 minutos.
La celulitis no surge en primavera. Utilizar un producto cosmético adecuado todos los días del año o acudir a un centro de belleza para usar una técnica especifica que alise la capa superficial y la disminución del aspecto acolchado.
En general hace falta paciencia y constancia, es difícil que la celulitis desaparezca si no se aplica un tratamiento diario.
En los casos más graves se puede acudir a la cirugía.
Cómo aplicar los tratamientos anticelulíticos:
Estás a tiempo de empezar la lucha contra la piel de naranja. Empléate a fondo y, sobre todo, sé constante en la aplicación del tratamiento. Y si vas a añadir algo de deporte a tu rutina de cuidados, date la crema antes de empezar a hacer ejercicio, potenciará sus efectos.
• Antes de empezar cualquier tratamiento anticelulítico es necesario exfoliar en profundidad la zona a tratar, para que los principios activos que contienen los productos penetrarán mejor y sean más efectivos. Repite la exfoliación al menos una vez a la semana.
• Si quieres efectividad, aplícate la crema anticelulítica dos veces al día. Hacerlo mediante un masaje es decisivo, ya que activa la microcirculación, potencia los intercambios celulares y prepara la piel para absorber eficazmente los ingredientes que apliquemos. El masaje siempre debe ser ascendente, en la misma dirección de la circulación sanguínea. En las piernas, comenzar en los tobillos e ir subiendo lentamente hasta las ingles, describiendo pequeños círculos.
• En las zonas más rebeldes: muslos, caderas y nalgas, los movimientos circulares deben aplicarse en sentido contrario a las agujas del reloj, mientras que en el abdomen, la palma de la mano debe ir en el mismo sentido. En los brazos, igual que en las piernas, comenzar por las muñecas hasta los hombros, insistiendo en la cara interna, que es la que necesita más reafirmación. |