Llevarlo de manera casual con una cola de caballo, o más profesional, con el clásico chignon, opta por darle mayor formalidad y volumen a la parte de atrás. Si tu cabello no da para tanta abundancia, tu estilista puede recurrir a un postizo que, lógicamente, tenga la misma textura y color que el tuyo. El toque final debe ser un vestuario que te deje los hombros al descubierto, para que el peinado se luzca sin que nada lo opaque. ¡El glamour se apoderará de tu cabello!
DELICADA LUMINOSIDAD
Combina tu sofisticado peinado con un maquillaje que le dé frescura a tu rostro. No puede ser sobrecargado, porque ya eso lo cumple la forma como llevas el cabello. Debes aplicar a la perfección la ley de menos es más. Importante: colores delicados, pero que aporten luminosidad, sobre todo a tus ojos y labios.
La piel de tu rostro debe verse tersa y uniforme. Elige el delineador de ojos en color negro mate o marrón oscuro, y traza una línea muy fina y pegada a las pestañas; no olvides ponerte unas postizas para que tu mirada sea impactante. Aplícate el blush en tonos ligeros con matices melocotón (durazno), los que se confundirán fácilmente con el tono de tu misma piel. Los labios deben pintarse con el delicado rosa o con cualquiera de los colores neutros, que se han puesto muy de moda.
Deslumbrarás con este maquillaje simple y práctico, que le sacará el máximo a tu belleza. Y como carece de complicaciones, hasta para esos momentos en que debes retocarte, te bastará con cargar únicamente el lápiz labial y polvo facial. Eso es todo lo que necesitarás para mantenerte bella durante todo el día. |
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